Sofás que duran toda una vida

Con el uso adecuado y siguiendo los consejos de mantenimiento, podrás disfrutar el sofá durante mucho más tiempo.


Los sofás tapizados en tela suelen ser fáciles de limpiar; las manchas superficiales pueden ser eliminadas con un trapo húmedo. Sin embargo, hay que tener muy en cuenta el material, ya que existen ciertas tapicerías de algodón o lana que destiñen con facilidad.

Utilice siempre productos específicos para limpieza de tapicería. Existen productos diseñados exclusivamente para tratar este tipo e tejidos, con ellos evitaremos estropear la tela. Aplíquelos con movimientos circulares, de esta manera evitaremos rasgar y empapar el tapizado. Deje que los líquidos actúen, algunas manchas pueden llegar a ser muy persistentes.

Algunos tejidos permiten ser tratados con máquinas de vapor, aunque siempre es recomendable consultar antes con el fabricante, ya que la aplicación indebida de vapor puede terminar en un desteñido ocasionando un estropeo del tejido por altas temperaturas.

Si el relleno de las almohadas es de plumas o de una espuma de poco grosor y que pueda ahuecarse con facilidad, voltéalo con regularidad para conservar su forma.

Los sofás desenfundables, hacen su mantenimiento más fácil. Lave las fundas con regularidad para mantener el buen aspecto del mueble.

No exponga el sofá a la luz solar directa. Una exposición prolongada puede ser perjudicial, desembocando en el desgaste de color y adelgazamiento de la fibra haciéndolo frágil.